Andamos huyendo Lola – a la manera de Ale y Sofi

6mayo, 2019

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Lola, como todos los perseguidos, no recordaba su pasado, no tenía futuro y en su memoria solo quedaban imágenes confusas de sus perseguidores

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Sofía y Ale esperan que les preparen su pedido en la pizzería

Sofía: – ¿Qué hiciste en las vacas…?

Ale: –Fuimos con mis abuelitos.

Sofía: – Qué aburrido…

Ale: –No, estuvo padre. ¿Y tú qué hiciste…?

Sofía: –Siempre en Semana Santa hacemos una compra grande y nos encerramos en casa. Aprendí a hacer milanesas para cuando me case con tu hermano.

Ale: –Tonta, es mi hermano, ¿cómo te puede gustar?

Sofía: –Y a ti el campo ¿cómo te puede gustar? ¡No hay Internet!

Ale: –Pero me llevé los cuentos completos de Elena Garro y leí Andamos huyendo Lola… es tan distinto de los cuentos de La semana de colores… pero a la vez hay una continuidad…

Sofía: –¡Continuidad, eh, ya estás hablando como la maestra! Eres tan nerd… pero te amo. ¿Cómo está el libro? Me encanta el título es como… común y cómico, divertido…

Ale: –¿No leíste nada? ¡Te regalé los Cuentos Completos!

Sofía: –Leí el primero y el último. Se podría decir que terminé, no más me falta lo del medio.

Ale: – ¡Jajaja! ¡Qué forma de leer es esa! Y me dijiste que vas a ser escritora. ¿Vas a escribir igual? Una novela con el primer capítulo y el último, y los del medio vacíos…

Sofía: – Creo que tendría muchos lectores, ja, ja, ja. Es que la maestra dijo que elijamos un cuento… ¡Uno!

Ale: – Sí, yo elegí el del título del libro, es el mejor… bueno, no, es el que tiene más sentido; bueno, tampoco… es el que une todos los sentidos…

Sofía: – Yo pensé lo mismo, pero es el más largo. Entonces empecé a leer el principio de cada uno. “El niño perdido” empieza con un niño que se va de la casa porque lo maltratan, usa formas de hablar raras, en una le preguntan: “¿andas huido?” ja, ja. Y va de acá para allá buscando qué comer, dónde dormir… Bueno y termina diciendo que de perdido nada… porque se encuentra cuando se une a los revolucionarios.

Ale: –Me encantó, y ves que lástima te da la vida del pobre niño, abandonado a su suerte. Los personajes de Elena Garro son los abandonados… y aparecen ellas, de La semana de colores, lo que te decía de la continuación (pa’ que no te burles) Porque es Leli de grande, y Lucía es su hija… me mata el detalle del tapado de visón.

Sofía: –Después empecé el del sapito, pero no entendí nada: nada de nada… ¿Cómo se llama?

Ale: –“La primera vez que me vi”. La maestra nos va a explicar, es muy histórico, ya ves que habla de Carlota… lo que pasa es que es el tiempo es lo que confunde… es como una… cómo te lo digo, es que continuidad me gusta mucho… porque un tiempo es todos los tiempos, una perseguidas es todas las perseguidas… gracias a que hace esos juegos en el tiempo logra ese efecto…

Sofía: – Ay, Ale, será verdad lo que dices o ¿le preguntamos a Monse?

Ale: –Sí, le preguntamos a Monse. ¿Y “El mentiroso”? Está muy bueno…

Sofía: –Casi lo leo porque empieza diciendo que el niño “se hace de las aguas” je, je. Pero lo dejé porque mi mamá me puso a separar frijoles.

Ale: –¿Mira, ese que se va con la pizza no llegó después?

Sofía: –Me cae que se olvidaron de nuestro pedido…

Ale: –Ve a reclamar.

Sofía: –Ve tú.

Ale: –No, ve tú.

Sofía: –Vamos las dos…

(después del reclamo siguen platicando)

Ale: –¿Sabes qué leí? Que Andamos huyendo Lola puede ser una colección de novelas cortas y cuentos, o una novela (innovadora, por supuesto) en la que los cuentos pueden leerse como capítulos de la novela, pero tendrían una relación más libre con el núcleo de la historia. Y sí, fíjate esto:

Sofía: –Tengo hambre.

Ale: – Pero ve: termina “Andamos huyendo Lola”, un final cíclico, muy bueno. Agarras el libro y sigue el cuento  “La corona de Fredegunda” que empieza con:

Lola andaba de puntillas, callaba, se limpiaba con esmero y esperaba… tenía más miedo que en Nueva York y también más que cuando escapó de la cámara de gas.”

Sofía: –Ese sí, obvio, pero los dos que leí yo no… no son como capítulos de una novela.

Ale: –Claro que sí…

Sofía: –No… el niño se une a la revolución…

Ale: – Es como un episodio separado, un personaje con su historia aparte, pero está el tema de la huida, como visto desde otra perspectiva. Y aparecen ellas con sus tapados de visón… son esos elementos de la narrativa los que crean el efecto de novela.

Sofía: –Ah, y el chico que se baja del camión porque se hace de las aguas… Es muy distinto, ¿no? Yo digo que no es novela.

Ale: – Yo digo que sí, pero una nueva forma de novela con temas más, ¿cómo se diría? ¿Más separados? Más secundarios. No, secundarios no, porque sería que son menos importantes… No sé, tal vez unidos desde otras unidades más metafísicas…

Sofía: – A ver, pero si también aparece Lili, la que es niña en La semana de colores… Entonces ¿esos cuentos también serían capítulos de la novela? Je,je,je te pinché el globito.

Ale: – No, ¡pero sí! Es que sí puedes establecer relaciones más cercanas o más lejanas en los dos libros de cuentos… y en toda la obra… bueno, a ver qué dice la maestra.

Ale y Sofía: –¿O le preguntamos a Monse?

Ale: – Y “Andamos huyendo Lola” es increíble, te espoleo:

Sofía: – Va.

Ale: – Lola es… Deja que te leo:

–¡Traje a Lola, porque es como tú, escapó de la cámara de gas! –Anunció Karin con un gesto que quiso ser alegre… Lola permaneció de pie; se dejó contemplar; estaba triste metida en su gabán de pobre. Agachó la cabeza y se sintió avergonzada. Hubiera deseado ser invisible para escapar de sus perseguidores.

La señora Lelinka sintió compasión por aquella vieja fugitiva.

–Andamos huyendo Lola– le dijo para tranquilizarla…”

Sofía: – No entiendo nada…

Ale: – Bueno, es que piensas que es una mujer, pero Lola es una gatita… Es que empieza contando que Aube y Karin se mudan a Nueva York, un día escuchan que llegan dos mujeres al departamento de enfrente, una viene herida y la otra la deja ahí, piensa que son prostitutas, ¿y quienes son? Lelinka y Lucía… Lucía es la que había llegado casi muerta y viven en ese lugar que está frío y sin calefacción, llegan unos personajes increíbles, entre buenos y peligrosos, todos hablan de todos, no se siente ni un segundo de tranquilidad…

Sofía: –A ver, no me marees ¿quién es Lola?

Ale: –Una gatita… pero nunca la trata como a un animal, muy al contrario, es como igual que una persona… Pero déjame que te resuma, hay muchos personajes, muchos… Y los personajes llegan a un punto intolerable, hambre, frío, persecución, desprecio, yo digo que sobre todo desamparo y te das cuenta que son marginales o migrantes… ¡Te puedes imaginar el infierno en el que viven hoy la cantidad de migrantes!

Sofía: –¿Los de Europa?

Ale: –Sí, y también los de acá… se me grabó la idea de Garro: “es una pesadilla de la que no se puede despertar”. Ves, es muy actual. Eso también la hace buena escritora porque siempre escribe desde la humanidad. Es como que cuestiona que nos olvidemos o pongamos tan en último plano lo humano. En la introducción dice…

Sofía: –¿Te leíste la introducción?

Ale: –Sí, pero después de leer los cuentos, no sé por qué la ponen adelante… bueno dice, a ver, acá, en la página 20:

Andamos huyendo Lola es un duro veredicto de las sociedades modernas, espoleadas por la lógica de la explotación económica y que difunden como naturales las conductas de las indiferencias y el rechazo hacia quienes mal viven, humillados y ofendidos, en los desnudos bordes de la miseria.”

Y de la introducción me gustan los titulitos que le pone: “ir corriendo en un espacio vacío, hacia ninguna parte”

Sofía: –Préstame el libro…

Ale: –Tienes el tuyo, léelo, está genial, la desesperación que te da cuando estás leyendo es total… cuando lo terminé, me eché a la alberca de mi abuelo que está helada… nunca había leído algo así.

Sofía: –El cuento del final está bueno, es triste… se llama “La dama y la turquesa” y al fin se encuentra con su destino… es un final feliz.

Ale: –Sí, pero se encuentra en otra dimensión, ¿cuál es? ¿la muerte, una realidad paralela? Dionisia busca la turquesa que representa la infancia y en esta dimensión está perdida… Todos los personajes de Elena Garro están tan indefensos… y la vuelta a la infancia, ¿qué es?

Sofía: –¿Y por qué dijo la maestra que pensemos en la oposición víctima / victimario?

Ale: –Creo que porque el victimario es dificil de saber quién es, en “Andamos huyendo Lola” todos desconfían de todos, y alguien te mira y no sabés si te persigue ni que quiere… todos se mueren de miedo, todos tienen miedo de todos, no hay un minuto de seguridad, las noches son terribles.

Sofía: –A mí me encantó “La dama y la turquesa”.

Ale: –Sí, ya me lo dijiste… pero tienes que leer todos para ver los cruces en toda la obra, ¡no sabes de lo que estás perdiendo! La maestra también dijo que hay que leer desde lo literario, no solamente desde lo biográfico.

Sofía: –Yo solamente leo desde lo literario. De lo biográfico, como no sé nada…

Ale: –Sí, pero me gustó eso que dijo, que Elena Garro lleva la realidad a la ficción y que la ficción moldea la realidad.

Sofía: –Es demasiado para esta cabecita hambrienta. En fin, y ahora a ver qué nos pone la maestra…

Ale: –Pues es obvio… nos va a hacer leer la novela.

Sofía: –¿Los recuerdos del porvenir?

Ale: –Esa mera…

Sofía: –No, no ves que la salteamos, estamos ya en los 80, y la novela es más vieja…

Ale: –Sí, es del 63, pero la maestra no va por el tiempo, va de lo más fácil a lo más difícil.

Sofía: –Entonces ¿Vamos a estar todo el semestre con Garro?

Ale: –Ojalá, a mí me da envidia que te queden cuentos para leer… me da tristeza que se me acabe.

Sofía: –Estás demente.

Ale: –Sí, y tú de chocolete.

(Les entregan la pizza y se van)

Fin del episodio cuatro

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Celebración de las letras

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