La Semana de Colores, de Elena Garro a la manera de Ale y Sofía

8abril, 2019
1

[fusion_builder_container hundred_percent=”no” hundred_percent_height=”no” hundred_percent_height_scroll=”no” hundred_percent_height_center_content=”yes” equal_height_columns=”no” menu_anchor=”” hide_on_mobile=”small-visibility,medium-visibility,large-visibility” status=”published” publish_date=”” class=”” id=”” background_color=”” background_image=”” background_position=”center center” background_repeat=”no-repeat” fade=”no” background_parallax=”none” enable_mobile=”no” parallax_speed=”0.3″ video_mp4=”” video_webm=”” video_ogv=”” video_url=”” video_aspect_ratio=”16:9″ video_loop=”yes” video_mute=”yes” video_preview_image=”” border_size=”” border_color=”” border_style=”solid” margin_top=”” margin_bottom=”” padding_top=”” padding_right=”” padding_bottom=”” padding_left=””][fusion_builder_row][fusion_builder_column type=”1_1″ layout=”1_1″ spacing=”” center_content=”no” link=”” target=”_self” min_height=”” hide_on_mobile=”small-visibility,medium-visibility,large-visibility” class=”” id=”” background_color=”” background_image=”” background_image_id=”” background_position=”left top” background_repeat=”no-repeat” hover_type=”none” border_size=”0″ border_color=”” border_style=”solid” border_position=”all” border_radius=”” box_shadow=”no” dimension_box_shadow=”” box_shadow_blur=”0″ box_shadow_spread=”0″ box_shadow_color=”” box_shadow_style=”” padding_top=”” padding_right=”” padding_bottom=”” padding_left=”” margin_top=”” margin_bottom=”” animation_type=”” animation_direction=”left” animation_speed=”0.3″ animation_offset=”” last=”no”][fusion_title hide_on_mobile=”small-visibility,medium-visibility,large-visibility” class=”” id=”” content_align=”left” size=”1″ font_size=”” line_height=”” letter_spacing=”” margin_top=”” margin_bottom=”” margin_top_mobile=”” margin_bottom_mobile=”” text_color=”” style_type=”default” sep_color=””]La Semana de Colores, de Elena Garro
a la manera de Ale y Sofía[/fusion_title][fusion_text columns=”” column_min_width=”” column_spacing=”” rule_style=”default” rule_size=”” rule_color=”” hide_on_mobile=”small-visibility,medium-visibility,large-visibility” class=”” id=””]

Sofía Y Ale se encuentran en el Cuale. Terminaron una actividad al aire libre.

Ale: –¿Leíste los cuentos que dejó la maestra?

Sofía: –Los de Elena Garro ¡sí!  Me leí: “El día que fuimos perros” cuando Eva y Leli se echan al lado de Tony (que sí es un perro de verdad) y viven un día de perros… y se ponen nombres, primero se lo imaginan pero se vuelven perros de verdad. Y qué chidos nombres que se ponen: Cristo y Buda, los dioses que no tienen cielo para perros… qué paradoja, ¿verdad? Y cuando Rutilio les acaricia la cabeza, mueven el rabo.

Ale: –Y ven un asesinato pero lo ven como perros, cuando le preguntan qué vieron dicen: guau, guau. Pero espérate, vamos a responder las preguntas…

Sofía: –Pero es para el lunes…

Ale: –Eso qué, las hacemos ahora y el fin nos olvidamos.

Sofía: –Y dónde tienes las preguntas…

Ale: –En el cel…

Sofía: –Déjame hacerle una foto.

Ale: –Toma. Bueno, esto es lo que apunte de la clase:

“Elena Garro escribió la semana de colores en 1964, es su primer libro de cuentos pero ya había escrito la novela Los recuerdos del porvenir, poesía y había incursionado con mucho éxito en el teatro.”

Sofía: –Eso ya lo sabemos.

Ale: – Ya sé… no sé por qué anoto todo… Y también apunté:

“En La semana de colores tenemos trece cuentos y aunque hay gran diversidad, formal y temática, quiero identificar tres ejes que maneja muy bien Elena Garro: el realismo, lo fantástico y lo maravilloso”

Sofía: –bla, bla, bla ¡qué hay que hacer, pues!

Ale: –¡Pérate! Mostrar ejemplos de cómo coexisten estos elementos en los cuentos. Para ello deberán contestar las siguientes preguntas:

Sofía: – Deja que busco lo que era maravilloso, ¿y cómo era el otro?

Ale: – ¡Espera y escucha! “Señalar los principales elementos realistas en  El zapaterito de Guanajuato

Sofía: – No lo leí ¿Lo leíste?

Ale: – Sí, está muy triste… es la historia de un zapatero que va caminando con su nieto desde Guanajuato a México para vender unos zapatos para tener lana para comprar comida. Imagínate todo lo que caminan… pues sí ves en el cuento cómo sufre la gente pobre, eso es lo realista ¿no?

Sofía: – No. Realista es lo que existió de verdad.

Ale: –Claro que no. A ver, busca.

Sofía: –Ah, después le preguntamos a Monse. Sigue:

Ale: –Sí, la dejamos pera después. Tengo apuntes de lo maravilloso…

“Vamos a hablar de lo maravilloso cuando dentro del cuento encontremos hadas, unicornios, dragones lanza llamas… Y acá les voy a pedir que presten atención a una serie de cuentos inmersa en La semana de colores que tiene como característica que se trata de la misma casa y de la misma familia. Los personajes principales son dos niñas Evita y Lili.”

Sofía:– Sí, las mismas de los perros.

Ale: – En el cuento El duende aparece lo maravilloso, porque hay un duende que platica con la niña Estrellita, que me parece que es más chiquita que Lili y Eva.

Sofía:– ¿Copio eso? ¿Falta mucho?

Ale:– No falta tanto, hay que hacer lo mismo pero con un cuento fantástico… Mira:

“En lo fantástico los elementos sobrenaturales producen una perturbación en el personaje que también siente el lector.  Cuando lean Perfecto Luna…”

Sofía:–¡Lo leí, es el mejor! Perfecto Luna, cuando está haciendo los cimientos, para levantar una casa, encuentra un esqueleto (sin la cabeza porque parece que lo degollaron) y cuando le toca hacer los ladrillos de adobe, va metiendo lo huesos adentro del esqueleto adentro… y antes le pregunta a su patrón, don Celso, qué le pasa al muerto si le hacen eso, y Celso le responde que el muerto se vuelve loco buscando los huesos. Eso lo divierte a Perfecto Luna… lo mejor es cómo está contado… pero bueno, la cosa es que el espíritu del muerto primero no lo deja dormir y después lo termina matando…

Ale:–Bueno, ese es un cuento fantástico porque hay un fantasma o un espíritu y es perturbador. Y también es un poco realista

Sofía:–Me encantó. No, no es realista. Es más de terror.

Ale:– Pero puede ser los dos…

Sofía:–Claro que no. Bueno, después le preguntamos a Monse.

Ale:–Ah, espera que después de investigar y responder tenemos que decir por qué Elena Garro es nuestra contemporánea…

Sofía:–Lo busco en internet…

Ale:–Pero sí lo sabemos…

Sofía:–Dilo entonces…

Ale:– Ay, no sé. A ver, la dejamos para lo último. Ahora hay que analizar “La culpa es de los Tlaxcaltecas”

Sofía:–Ese no lo leí, es muy largo…

Ale:– Pero dicen que es el mejor, te lo platico: Se trata de una mujer que tiene un marido en la actualidad y un marido primo en el pasado, es como una reencarnación… el del pasado vuelve a buscarla para irse con ella porque se está acabando el tiempo de los hombres…

Sofía:—Ummm ¿Y la culpa? ¿y los Tlaxcaltecas?

Ale:—Es como la historia de México, porque los Tlaxcaltecas ayudaron a Hernán Cortés y traicionaron a los aztecas. Y ella traicionó a su marido primo… bueno es que lo tienes que leer. Yo apunté:

“La historia aparece como tensión, tenemos, de alguna manera, una visión de los vencidos, presten mucha atención a la construcción que se hace, en el cuento, del mundo indígena. Laura invierte la visión del mundo: el mundo actual no es mejor sino peor, el  presente es hipócrita. En cambio el pasado es sabio, sincero y en él está el amor verdadero.”

Sofía:—No entiendo nada.

Ale:—Es que hay que leerlo y hasta dos veces… Pablo es el marido del presente pero le pega. El marido-primo es el indígena y la comprende, cuando ella le dice que es traicionera,  él le contesta que lo bueno viene con lo malo y la quiere igual.

Sofía:–—Es romántico.

Ale:—Sí, pero también es histórico y fantástico por el viaje en el tiempo. Pero sí es poético, yo anoté: “Ya falta poco para que se acabe el tiempo y seamos uno solo, por eso te andaba buscando”.

Sofía:–¿Y cómo viaja en el tiempo?

Ale:– Deja que lo busco: cuando se va al pasado narra: “la luz era muy blanca y el puente, las lajas y el automóvil empezaron a flotar en ella. Luego la luz se partió en varios pedazos hasta convertirse en miles de puntitos y empezó a girar, hasta que se quedó fija como un retrato. El tiempo había dado la vuelta completa…”   Y cuando vuelve lo narra así: “Cuando se fue volví a oír los gritos del combate y salí corriendo en medio de la lluvia de piedras y me perdí hasta el coche parado en el puente del lago Cuitzeo.”

Sofía:–¿Y anotaste más frases?

Ale:— Sí: “Andaba en esos tristes pensamientos, cuando oí correr al sol y las hojas secas empezaron a cambiar de sitio”. Oí correr el sol es una metáfora, y da tanta nostalgia…    

Sofía:– Después de comer lo leeré.

Ale:— También anoté que los buenos cuentos no nos dan respuestas, nos hacen preguntas, “Con los cuentos de Elena Garro pensamos en lugar de ser pensados. Esta puede ser una diferencia entre arte y entretenimiento.”

Sofía:– Entonces, por qué es nuestra contemporánea si habla de los indígenas de la conquista y de los zapateros que van andando a México y cosas de su época, ¿de cuándo era?

Ale:— Los cuentos, de 1964. Y aunque habla del mundo indígena, de los ancianos como el zapatero, niños y campesinos… todo lo cuenta con técnicas modernas. Por lo de los tiempos, y todo lo demás…

Sofía:—¿Lo demás qué?

Ale:—Pues no sé… habrá que preguntar en clase. ¿Nos leemos uno, en lo que vienen por nosotras? 

Sofía:— Sí, va, lee el del anillo.

Ale:— No, voy a leer “¿Qué hora es…?” Es de amor y es fantástico:

“—¿Qué hora es, señor Brunier?

Los ojos castaños de Lucía recobraron en ese instante el asombro perdido de la infancia…

[/fusion_text][/fusion_builder_column][/fusion_builder_row][/fusion_builder_container]

Celebración de las letras

Comments (1)

Esta genial el aporte. Un cordial saludo.


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *